Origen emotivo de las aftas

Origen emotivo de las aftas

Origen emotivo de las aftas. El afta es una lesión superficial en la mucosa bucal (boca) (a veces en la mucosa genital) caracterizada por una pequeña protuberancia blanca.

Origen emotivo de las aftas

Origen emotivo de las aftas

Origen emotivo de las aftas:

Origen emocional:

Todo malestar localizado en la boca (úlceras, dolores, etc.), por ser la parte superior del sistema digestivo, todo problema en la boca indica un rechazo a una idea nueva, a digerirla y utilizarla.
Esta nueva idea puede provenir de uno mismo o de otra persona. El rechazo es originado por una reacción demasiado rápida en la que no nos damos tiempo para analizar todos los aspectos de la situación. Sería bueno tomarlo con más calma, con un criterio más amplio, ya que esta idea nueva puede ser útil.
La persona que se muerde el interior de la boca se está refrenando para no decir algunas cosas que quiere ocultar y que la angustian.

Origen mental:

Cuando te suceda esto, date cuenta de que te domina uno de tus temores, que reaccionaste demasiado rápido y que no te sucederá nada malo si te permites retractarte de tu decisión, generalmente tomada demasiado aprisa. Por el contrario, te beneficiará y seguramente agradará a la otra persona. Cree más en la utilidad de las ideas nuevas. Las enfermedades de la boca también se originan por pensamientos nocivos que se acumulan antes de ser expresados. Toma conciencia de ellos y no los retengas demasiado tiempo. Permítete decir lo que tienes que decir, sin pensar que los demás van a condenarte.

Origen espiritual y actitud sanadora:

La boca representa la apertura a la vida. Es un órgano sensorial sensible y selectivo. Es la puerta de entrada del alimento, del aire y del agua. Es a causa de ella que puedo hablar (labios, lengua, cuerdas vocales), comunicar y hacer salir mis emociones y mis pensamientos. Es una especie de puente entre mi ser interior y el universo alrededor de mí (la realidad). La boca es pues la manifestación de mi personalidad, de mis apetitos, de mis deseos, de mis esperanzas y de mis rasgos de carácter. Me permite abrirme a todo lo que es nuevo: sensaciones, ideas e impresiones. Así, es una vía (voz) [en Francés, vía y voz se dicen “voie y voix”, palabras que tienen el mismo sonido] de doble sentido y las dificultades que vivo tienen fundamentalmente un doble aspecto, interior y exterior.

Aparece porque reacciono fácilmente (sensibilidad) a mi entorno, a las “vibraciones”, al ambiente de una situación. Sufro silenciosamente con la boca cerrada. Es también el signo de que tengo dificultades en coger raíz y que no consigo expresarme, decir lo que pienso o incluso en reaccionar porque no creo tener el poder de hacerlo. Puedo, cuando era joven, haberme encontrado en una situación en que me hallé incómodo frente a una situación que llegó a mi conocimiento en la cual estuve incapaz de reaccionar o de afirmarme. Si vuelvo a vivir una situación similar hoy que me recuerdo, incluso inconscientemente, esta experiencia, aparecen aftas. Mis palabras son inútiles e incompletas porque soy demasiado nervioso. Me quedo mudo, sin siquiera pensar en rebelarme! Si vivo una injusticia, asco o insatisfacción ocultada (en la boca) si tengo ganas de “vaciar mi corazón”, puedo hacerlo manteniéndome abierto y en armonía conmigo – mismo. Sin embargo, estas protuberancias blancas son muy dolorosas, tan pronto como abro la boca para expresarme, las siento y esto me duele. Si quiero evitar verlas venir de un modo más grave, empiezo a expresarme abiertamente y calmadamente ya desde ahora.

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