Origen emocional de la anemia

Origen emocional de la anemia

Origen emocional de la anemia. Es una afección por la cual el cuerpo no tiene suficientes glóbulos rojos sanos. Los glóbulos rojos le suministran el oxígeno a los tejidos corporales.

Origen emocional de la anemia

Origen emocional de la anemia

Origen emocional de la anemia:

Los diferentes tipos de anemia incluyen:

Anemia por deficiencia de B12
Anemia por deficiencia de folato
Anemia ferropénica
Anemia por enfermedad crónica
Anemia hemolítica
Anemia aplásica idiopática
Anemia megaloblástica
Anemia perniciosa
Anemia drepanocítica
Talasemia

Origen emocional de la anemia:

La anemia suele definirse como una disminución del número de glóbulos rojos de la sangre. Éstos son necesarios para la distribución del oxígeno (02) a las diferentes células y para la evacuación de una parte del gas carbónico (C02). Los signos de la anemia son: palidez de la piel y de las mucosas, aceleración de la respiración y del ritmo cardiaco, y una fatiga muy marcada. Se pueden presentar dolores de cabeza, mareos y zumbidos en los oídos (signos de una mala oxigenación en el cerebro).
Bloqueo emocional- En metafísica, la sangre representa la alegría de vivir: esto es lo que ha perdido la persona anémica. Incluso puede resultarle difícil aceptar esta encarnación hasta el extremo de no desear seguir viviendo. Se deja invadir a menudo por el desánimo y ya no establece contacto con sus deseos ni con sus necesidades. Se siente débil.
Bloqueo mental- Si tienes anemia en este momento, debes volver a contactar con tu capacidad de crear tu vida sin depender de los demás. Toma más consciencia de los pensamientos negativos que te impiden encontrar la alegría en tu vida. Deja salir al niño que hay en ti, ese que quiere jugar y tomarse la vida menos en serio.

Tratamiento adicional médico:

El tratamiento se debe orientar hacia la causa de la anemia y puede incluir:

Transfusiones de sangre.
Corticoesteroides u otros medicamentos para inhibir el sistema inmunitario.
Eritropoyetina, un medicamento que ayuda a que la médula ósea produzca más células sanguíneas.
Suplementos de hierro, vitamina B12, ácido fólico u otras vitaminas y minerales.

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