La misión de la mujer La abuela Margarita y toda su sabiduría Un enorme placer leerla y oírla

La misión de la mujer

La misión de la mujer es enseñarle al hombre a amar. Misión de la mujer: En el mundo, en la vida, enseñar a amar al hombre, Abuela Margarita, entrevista y video, la humanidad cambia desde la mujer, cuando quiero algo me lo pido, la tierra es mi madre, recordar quienes somos, soy el poder.

La misión de la mujer

La misión de la mujer

La misión de la mujer:

Misión de la mujer: En el mundo, en la vida, enseñar a amar al hombre, Abuela Margarita, entrevista y video, la humanidad cambia desde la mujer, cuando quiero algo me lo pido, la tierra es mi madre, recordar quienes somos, soy el poder.

El despertar femenino no es solo el despertar de la mujer. Está relacionado al corazón.Cambiar nuestras emociones en amor. Por eso el femenino tanto en el hombre como en la mujer que es el amor, es realizarse con amor. El amor no es solo sensualidad sino la disposición para amar. El amor dentro de nosotros. Nacemos con dos posibilidades el amor y el miedo. Aprender a no tener miedo es lo mejor. Tanto nos han metido en la cabeza la devaluación que la estamos creyendo. Eso es miedo. La mujer tiene que comenzar a valorarse.amarse y honrarse, saber que vale. En el ¨93 yocaminé por dos meses y medio por invitación de los indígenas seminoles, caminé por todo Florida, desde la puntita hasta Tallahassee. Cada día caminamos y el tema era que el cambio viene por la mujer.(La misión de la mujer).

Y en ese aspecto una de las cosas que decían es que por miles y miles de años, incluso se atrevían a decir millones, la mujer era considerada igualito que el hombre. Con la diferencia de manifestación masculina y manifestación femenina.

Y mientras la mujer se tomó así en cuenta, nunca se envenenó la Tierra.El día que la mujer dejó su espacio, ese día comenzó a envenenarse la Tierra. Ahí hay muchas explicaciones, no me quiero meter en muchos problemas ahí. Digo, mejor dicho dicen que los Olmecas, conocían el símbolo del círculo, la fuerza de la rueda. Pero nunca la hicieron rodar porque era el círculo de la vida. Porque el día que la hicieran rodar se iba a convertir en industrias y en todo lo que pasa en este momento. Entonces eso es lo que puedo yo decir, el círculo de la vida yo pienso que es algo muy relacionado con el amor. Con todos al mismo tiempo que somos un punto de la orilla y una relación muy fácil de irnos al centro.y que el ´punto del centro se vaya a ocupar nuestro lugar, no. Yo en mi casa llego a mi casa, se llama hunahpu, es redonda, quiere decir Dios en maya.(La misión de la mujer).

Llego a mi casa y le pingo sahumerio, copal o cedro, alguna plantita que se que son para honrar y yo honro mi casa mis adobes son vivos.

Está hecha de adobe, mis techos es de madera está vivo. Yo no pienso que está muerto y pienso que también puede hablar.Pues si así mi casa está viva, pues yo también me honro con una foto así grande mía. Cuando me vine tenía una plantita de flores de orquídea, ya que yo me pongo flores. Eso es honrarme, eso es reconocerme.eso es mi foto, mi mono pero dentro de ese mono que camina que soy yo , está el gran espíritu.O sea el honrarnos es porque nosotros tenemos que estar bien conscientes, bien seguros de que Dios, está dentro de nosotros, desde el día que fuimos concebidos.

El poder y el linaje de las mujeres mayores

Yo creo que todas las mujeres mayores de edad no hemos sabido decir: Aquí estoy, aquí estoy, aquí estoy!! Verdad! Para compartir la experiencia. Entonces yo creo que hay una de las cosas que tenemos que comenzar a fortalecer que son: Los mayas y los nahuatl, hacían las ceremonias de la vida. Y  las ceremonias de la vida a los cincuenta y dos años uno cierra el círculo primero. Que son de cuatro veces trece.Y cuando cierra uno el círculo a los cincuenta y dos años uno está de nuevo a donde fue niño. Entonces al estar de vuelta donde uno fue niño, entonces uno ahí ya nació, ya dio hijos, ya tuvo su despertar hormonal, dio hijos e hijas. Ya a los treinta y nueve años se recreo con la familia, entonces ya aquí entonces vamos a abrir la maternidad y paternidad universal. Tanto hombres como mujeres.

Lo que pasa que la mujer se queda cuidando nietos y a veces también en el afán de controlar.

En el afán de controlar, en el afán de cuidar pero no es de controlar, no me viene la palabra ahorita. Y porque no pues también de sufrir. Entonces si nosotros duramos trece años abriendo esa maternidad universal, a los sesenta y cinco, diríamos bueno: ya viví la maternidad universal! Ya tengo muchos hijos por toda la humanidad, por muchos lugares. Entonces diría: Entonces ahora como los voy a servir!?

Entonces comienza uno a servirlos.(La misión de la mujer).

Pues como los comparto?

Compartiendo la experiencia. La verdad que después de los sesenta y cinco años somos oro molido para la humanidad. Es el oro molido. Si yo puedo hablar de oro molido, puedo hablar de los abuelos mayores de sesenta y cinco años.

Bueno le tengo una ceremonia que se llama danza flor y canto. Que se la da a la luna llena.

Así la abuela Margarita se despide cantando. Vean el video siguiente: La abuela Margarita

La Abuela Margarita:

Margarita Núñez Álvarez, conocida como la Abuela Margarita, descendiente y curandera de las culturas Maya y Chichimeca trae un mensaje de amor y espiritualidad ligado a la tierra desde lo femenino. Conocida y respetada entre los círculos indígenas de todo el mundo, esta mujer originaria del norte de México se ha convertido en vocera de la mujer. La abuela ha sido llamada desde muchos extremos del planeta para que su palabra sea oída. Ella proclama valores de la mujer como generadora y transformadora de la sociedad y lleva con su palabra de tradición y como guardiana del origen a nuevas miradas del mundo y de la vida. La Abuela Margarita, curandera y guardiana de la tradición maya, se crió con su bisabuela, que era curandera y milagrera. Practica y conoce los círculos de danza del sol, de la tierra, de la luna, y la búsqueda de visión.(La misión de la mujer).

Pertenece al consejo de ancianos indígenas y se dedica a sembrar salud y conocimiento a cambio de la alegría que le produce hacerlo, porque para sustentarse sigue cultivando la tierra.

Cuando viaja en avión y las azafatas le dan un nuevo vaso de plástico, ella se aferra al primero: ‘No joven, que esto va a parar a la Madre Tierra’. Rezuma sabiduría y poder, es algo que se percibe con nitidez. Sus rituales, como gritarle a la tierra el nombre del recién nacido para que reconozca y proteja su fruto, son explosiones de energía que hace bien al que lo presencia; y cuando te mira a los ojos y te dice que somos sagrados, algo profundo se agita.

Ella nos dice:

‘Tengo 71 años. Nací en el campo, en el estado de Jalisco (México), y vivo en la montaña. Soy viuda, tengo dos hijas y dos nietos de mis hijas, pero tengo miles con los que he podido aprender el amor sin apego. Nuestro origen es la Madre Tierra y el Padre Sol. He venido a la Fira de la Terra para recordarles lo que hay dentro de cada uno.’(La misión de la mujer).

-¿Dónde vamos tras esta vida?

-¡Uy hija mía, al disfrute! La muerte no existe. Las muerte simplemente es dejar el cuerpo físico, si quieres.

-¿Cómo que si quieres…?

-Te lo puedes llevar. Mi bisabuela era chichimeca, me crié con ella hasta los 14 años, era una mujer prodigiosa, una curandera, mágica, milagrosa. Aprendí mucho de ella.

-Ya se la ve a usted sabia, abuela.

-El poder del cosmos, de la tierra y del gran espíritu está ahí para todos, basta tomarlo. Los curanderos valoramos y queremos mucho los cuatro elementos (fuego, agua, aire y tierra), los llamamos abuelos. La cuestión es que estaba una vez en España cuidando de un fuego, y nos pusimos a charlar.

-¿Con quién?

-Con el fuego. ‘Yo estoy en ti’, me dijo. ‘Ya lo sé’, respondí. ‘Cuando decidas morir retornarás al espíritu, ¿por qué no te llevas el cuerpo?’, dijo. ‘¿Cómo lo hago?’, pregunté.

-Interesante conversación.

-‘Todo tu cuerpo está lleno de fuego y también de espíritu -me dijo-, ocupamos el cien por cien dentro de ti. El aire son tus maneras de pensar y ascienden si eres ligero. De agua tenemos más del 80%, que son los sentimientos y se evaporan. Y tierra somos menos del 20%, ¿qué te cuesta cargar con eso?’.(La misión de la mujer).

-¿Y para qué quieres el cuerpo?

-Pues para disfrutar, porque mantienes los cinco sentidos y ya no sufres apegos. Ahora mismo están aquí con nosotras los espíritus de mi marido y de mi hija.

-Hola.

-El muertito más reciente de mi familia es mi suegro, que se fue con más de 90 años. Tres meses antes de morir decidió el día. ‘Si se me olvida -nos dijo-, me lo recuerdan’. Llegó el día y se lo recordamos. Se bañó, se puso ropa nueva y nos dijo: ‘Ahora me voy a descansar’. Se tumbó en la cama y murió. Eso mismo le puedo contar de mi bisabuela, de mis padres, de mis tías…

-Y usted, abuela, ¿cómo quiere morir?

-Como mi maestro Martínez Paredes, un maya poderoso. Se fue a la montaña: ‘Al anochecer vengan a por mi cuerpo’. Se le oyó cantar todo el día y cuando fueron a buscarle, la tierra estaba llena de pisaditas. Así quiero yo morirme, danzando y cantando. ¿Sabe lo que hizo mi papá?

-¿Qué hizo?

-Una semana antes de morir se fue a recoger sus pasos. Recorrió los lugares que amaba y a la gente que amaba y se dio el lujo de despedirse. La muerte no es muerte, es el miedo que tenemos al cambio. Mi hija me está diciendo: ‘Habla de mí’, así que le voy a hablar de ella.(La misión de la mujer).

-Su hija, ¿también decidió morir?

-Sí. Hay mucha juventud que no puede realizarse, y nadie quiere vivir sin sentido.

-¿Qué merece la pena?

-Cuando miras a los ojos y dejas entrar al otro en ti y tú entras en el otro y te haces uno. Esa relación de amor es para siempre, ahí no hay hastío. Debemos entender que somos seres sagrados, que la Tierra es nuestra Madre y el Sol nuestro Padre. Hasta hace bien poquito los huicholes no aceptaban escrituras de propiedad de la tierra. ‘¿Cómo voy a ser propietario de la Madre Tierra?’, decían.

-Aquí la tierra se explota, no se venera.

-¡La felicidad es tan sencilla!, consiste en respetar lo que somos, y somos tierra, cosmos y gran espíritu. Y cuando hablamos de la madre tierra, también hablamos de la mujer que debe ocupar su lugar de educadora.

-¿Cuál es la misión de la mujer?

-Enseñar al hombre a amar. Cuando aprendan, tendrán otra manera de comportarse con la mujer y con la madre tierra. Debemos ver nuestro cuerpo como sagrado y saber que el sexo es un acto sagrado, esa es la manera de que sea dulce y nos llene de sentido. La vida llega a través de ese acto de amor. Si banalizas eso, ¿qué te queda? Devolverle el poder sagrado a la sexualidad cambia nuestra actitud ante la vida. Cuando la mente se une al corazón todo es posible. Yo quiero decirle algo a todo el mundo…

-¿…?

-Que pueden usar el poder del Gran Espíritu en el momento que quieran. Cuando entiendes quién eres, tus pensamientos se hacen realidad. Yo, cuando necesito algo, me lo pido a mí misma. Y funciona.(La misión de la mujer).

-Hay muchos creyentes que ruegan a Dios, y Dios no les concede.

-Porque una cosa es ser limosnero y otra, ordenarte a ti mismo, saber qué es lo que necesitas. Muchos creyentes se han vuelto dependientes, y el espíritu es totalmente libre; eso hay que asumirlo. Nos han enseñado a adorar imágenes en lugar de adorarnos a nosotros mismos y entre nosotros.

-Mientras no te empaches de ti mismo.

-Debemos utilizar nuestra sombra, ser más ligeros, afinar las capacidades, entender. Entonces es fácil curar, tener telepatía y comunicarse con los otros, las plantas, los animales. Si decides vivir todas tus capacidades para hacer el bien, la vida es deleite.

-¿Desde cuándo lo sabe?

-Momentos antes de morir mi hija me dijo: ‘Mamá, carga tu sagrada pipa, tienes que compartir tu sabiduría y vas a viajar mucho. No temas, yo te acompañaré’. Yo vi con mucho asombro como ella se incorporaba al cosmos. Experimenté que la muerte no existe. El horizonte se amplió y las percepciones perdieron los límites, por eso ahora puedo verla y escucharla, ¿lo cree posible?

-Sí.

-Mis antepasados nos dejaron a los abuelos la custodia del conocimiento: ‘Llegará el día en que se volverá a compartir en círculos abiertos’. Creo que ese tiempo ha llegado.(La misión de la mujer).

Entrevista a la abuela Margarita de Imma Sanchís.
Publicado en ‘La Contra’ del diario La Vanguardia.
Y si tienen ganas de oír más sobre ella y escuchar en vivo toda su sabiduría, aquí tienen uno de los tantos enlaces que la contienen con su charla: Verdaderamente un lujo.

CORAZÓN DE NIÑA – Entrevista a la abuela Margarita

En esta ocasión, el Universo nos dió la oportunidad de entrevistar a La Abuela Margarita; en casa de Rita Panuncio, su inseparable amiga en Barcelona que amablemente nos invitó durante su visita para la celebración del día de la Tierra este año 2013. Disfrutar de un encuentro íntimo en el cual nos cantó algunas de sus canciones y recitó una bella oración sagrada dirigida a Quetzalcóatl.(La misión de la mujer).

Fuente:

www.elblogalternativo.com/2010/04/14/video-y-entrevista-con-la-abuela-margarita-si-decides-vivir-todas-tus-capacidades-para-hacer-el-bien-la-vida-es-deleite/

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