El éxtasis en el sexo

El éxtasis en el sexo

El éxtasis en el sexo nos da una idea muy vaga de lo que significa el éxtasis espiritual. Dicen los santos que está allí para que el ser humano no olvide lo que nos espera al retornar al seno del Creador Universal del Todo.

El éxtasis en el sexo

El éxtasis en el sexo

El éxtasis en el sexo:

Cuando ponderes lo que deseas crear, recuerda que el éxtasis espiritual o místico es tu estado natural. Aunque esto no se ve frecuentemente así, aparte de la temática sexual, así es.
Creas con facilidad, por la maravillosa alegría de crear, cuando estás totalmente contenido dentro de la experiencia.
Después de llegar a tu destino, la culminación o clímax, estás en el siguiente paso. La vida se controla dentro del proceso de creación.
Disfruta del viaje, ya que el logro de la meta es de corta duración.
La unión de lo no-físico y lo físico es pura felicidad orgásmica. Como seres sexuales, nos permitimos a nosotros mismos la plenitud del éxtasis explosivo que es nuestro derecho de nacimiento.
A través de la sexualidad contactamos con un lugar que está en el espacio interno.
Es donde queremos ir para permitir que fluya la consciencia del Espíritu. Esto trae gran gozo, porque en estos momentos estamos sintiendo nuestro ilimitado poder.
Cuando estamos en el acto de hacer el amor, estamos sintiendo nuestra conexión con Todo Lo Que Es. Durante la expresión sexual, nos enfocamos en sentirnos bien. Abrazamos el momento presente, disfrutando plenamente el viaje.

Ahora considera esto:

Aumentamos nuestra conexión con la Fuente Divina en cada momento en que apliquemos la facilidad de la sexualidad a cualquier creación.
Es lo que buscaron los místicos al fundirse en el amor de Dios, logrado en el equilibrio y la armonía internos. Cuando Dios viene a uno, se consuma el matrimonio místico con el Yo Dios en el ser espiritual.
Todos tenemos un hombre y una mujer internos, nuestro yang y nuestro yin, nuestros aspectos activos y los receptivos.
Esa pareja externa, no siempre es el hombre o la mujer externa. Puede ser una profesión yang o yin, lo que me falte para completarme.

La no atadura social genera incondicionalidad y si se tiene capacidad de entrega, la energía “de dos extraños” que pueden cuidarse en su humanidad y en el respeto del otro, puede conmover al éter y atraer a Dios. Por añadidura la kundalini se elevara y la energía sexual ascenderá.
El error kármico sobreviene cuando los Egos emocionales no resueltos intervienen a posteriori y tratan de perpetuar ese “momento mágico” poniendo rótulos de almas gemelas, o el que se quiera… y cuando eso no alcanza, buscar atar al otro con condicionamientos de la Tierra, tal como “que se case conmigo…” o “que deje a su marido”.
El unir el éxtasis sexual con éxtasis místico en forma mas permanente, solo es posible en una pareja de crecimiento, lo que la sociedad le pondría el rotulo de estable.
El éxtasis sexual se limita al momento.
El éxtasis espiritual busca la trascendencia del ser físico y el gozo permanente en Dios.
El desafío en esta etapa es unir el éxtasis sexual con el éxtasis espiritual. Eso es tantra. Y aquí separamos la parte sexual de posturas de la nueva era. Nada que ver con ello.

Para unir el éxtasis sexual y el éxtasis místico se requiere amor, entrega y libertad.

¿Como es que el éxtasis espiritual logra unirse con el éxtasis físico?

En el acto sexual, la mujer acepta ser penetrada por el hombre y el hombre acepta ser comido por la mujer.
El miedo a la penetracion, el miedo a ser comido y todas las creencias ligadas al sexo provenientes de nuestra familia y la sociedad en que nacimos, frenan la venida de lo Superior a lo inferior.
Solo el Amor, la entrega y la aceptación puede eliminar los miedos que bloquean nuestra unión con Dios.
Esto ocurre en cada acto creativo humano. La creatividad es un acto divino que se manifiesta en el hombre como ser espiritual.
El germen creativo de Dios desciende en la mujer interna produciendo en ella la Revelación, mientras que su hombre interno ha cesado su necesidad de lucha, ha entregado sus armas a Dios y ha aceptado también que Dios irrumpa en él.
Para ambas acciones se requiere entrega del poder del uno en el otro.

La no lucha de los sexos.
Si se puede confiar y amar a la pareja externa, también se podrá aprender a confiar y amar a la divinidad.
Transitaremos entonces el camino de la Tierra al Cielo volviendo nuestra vida un Arte, donde cada acción de la vida diaria se resignifica entregándosela a Dios. Inclusive el sexo. Todo nos habla de Dios en este plano, solo nuestra desconexión es lo que nos hace creer que no es así.

Fuente:

-Enseñanzas de Merlín el mago.
-http://www.canalizandoluz.com/sendero476-extasis-sexual-y-extasis-mistico/
-Propia (El éxtasis en el sexo).

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