Cardo Mariano Más de 20 usos medicinales Anticancerígeno y uso alimenticio

Cardo Mariano

Cardo Mariano: ¿Qué es? ¿Donde encontrarla? Fórmulas, usos, dosis, metástasis, hepático, alergia, depurativo, desintoxica, hipoglucemiante, circulatorio, gotas, semillas, uso alimenticio.

Cardo Mariano

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Cardo mariano (Silybum marianum)

El Cardo Mariano: ¿Qué es? ¿Donde encontrarla? Fórmulas, usos, dosis, metástasis, hepático, alergia, depurativo, desintoxica, hipoglucemiante, circulatorio, gotas, semillas.

Es una planta herbácea anual o bienal. Nativa de los países ribereños del Mediterráneo​ y Asia hasta India y Siberia. Naturalizada en el resto del mundo​ y también cultivada en países de Europa central. Crece en campos y caminos. Se utiliza su semilla. Como comestibles sus hojas, raíces, tallo y unidades florales hervidas.
Una sustancia de una planta humilde y borriquera, el Cardo Mariano, ha dado una patada en todo el morro a la ineficiente y peligrosa quimioterapia.
Hace unos días el Instituto Catalán de Oncología de Girona, hizo público un estudio sobre la efectividad de una sustancia de esta planta para metástasis cerebrales. Pero esta planta administrada entera sirve para mucho más que lo que con tanta pompa se ha querido divulgar.

Toda persona que padezca de problemas del hígado, Una de las mejores plantas y muy fácil de conseguir.

Estudios clínicos han demostrado la importancia de la silimarina –el principal componente bioquímico del cardo mariano– como agente hepatoprotector (protege al hígado de agentes externos), por su capacidad para estimular el efecto desintoxicador de las células hepáticas. Además, puede incrementar la síntesis de la proteína hepatocitina, con lo que promueve la regeneración del tejido hepático. Otras propiedades y beneficios, como su efecto antiinflamatorio, antialergénico, antioxidante, astringente –bloquea las secreciones-, venotónico –favorece la circulación sanguínea–, hemostático –cohíbe y reduce las hemorragias-, diurético, hipoglucemiante –provoca la disminución de la cantidad de glucosa en sangre- y colagogo –provoca la salida de bilis por la vesícula biliar–. Por contener principios amargos, se muestra como estimulante del apetito y digestivo.

El cardo está indicado como remedio natural de primer orden en los siguientes supuestos:
Tratamiento de la hepatitis crónica y la hepatitis aguda.
Tratamiento del hígado graso o esteatosis hepática, por acumulación de triglicéridos y ácidos grasos en el hígado.
Tratamiento para daños hepáticos por consumo excesivo de alcohol, en cirrosis incipientes o moderadas. Puede normalizar los niveles de bilirrubina de los pacientes y restaurar los tejidos dañados.
Intoxicaciones alimentarias por consumo de alimentos en mal estado o por empacho, con daño hepático puntual.
Envenenamiento por consumo accidental de setas y plantas venenosas. Se ha ensayado en el tratamiento de desintoxicación por envenenamiento con la tristemente célebre Amanita phalloides, pero no existen pruebas definitorias de su eficacia.
Intoxicación por absorción involuntaria de metales pesados, como plomo y aluminio, o el mercurio de los empastes dentales.
Es eficaz para aliviar las alergias estacionales, como la provocada por el polen de las plantas, con rinitis aguda y presencia de erupciones y urticarias. Generalmente se asocia a otro antihistamínico como apoyo del tratamiento general.
Falta de apetito, debilidad, astenia, hipotensión.
Se toma como tónico digestivo, para combatir la pesadez abdominal y como alivio en dispepsias, digestiones pesadas o lentas.
Favorece la eliminación de cálculos biliares y ayuda a prevenir su formación.
Prevención de infecciones respiratorias, en resfriados y episodios gripales.
Se le atribuye un ligero efecto hipoglucemiante, como apoyo natural para disminuir los niveles de azúcar en sangre.
Ayuda a aumentar la diuresis y favorece la desinflamación de las vías urinarias en cistitis y prostatitis.
Alivio de trastornos menopáusicos, como sofocos, sudores nocturnos y migraña, asociado de nuevo con plantas de efectos afines como el sauzgatillo, la milenrama, el sauce blanco o el viburno.
Por su poder astringente, se recomienda por vía tópica para frenar hemorragias diversas, incluida la hemorragia nasal, quemaduras y úlceras de la piel.
Desórdenes menstruales, menstruaciones abundantes o metrorragias.
Tiene un efecto notable como estimulante venoso y se indica para casos de adormecimiento de dedos, pies y manos, para tratar las venas varicosas y las hemorroides.
Se usa como complejo vitamínico especialmente para aumentar la producción de leche en mujeres tras el parto.
Induce la apoptosis en células cancerosas y previene metástasis.
Impide el daño hepático y renal provocado por ciertos medicamentos antivirales, analgésicos, antibióticos y antiinflamatorios
El cardo mariano también se usa en multitud de productos que aseguran reducir los efectos de la resaca
Interviene favorablemente en casos de litiasis (piedras en riñones y vesícula)
Tiene propiedades antiinflamatorias e inmunomoduladores.

La silimarina –es decir, el componente bioquímico más usado terapéuticamente de esta planta– no es soluble en agua, por lo que el uso del cardo mariano para aprovecharnos de sus efectos hepatoprotectores se recomienda que se haga en forma de extracto, en cápsulas o comprimidos, o bien en tintura.

Las dosis para daños hepáticos agudos deben contener un mínimo de 400 mg de silimarina diarios para tratamientos de seis meses. Traducido a cápsulas de 300 mg, supone dosis de tres a seis unidades al día, ingeridas con mucha agua, al menos 50 ml. Debe figurar el porcentaje de silimarina en el producto. En general se recomiendan dosis medias de extracto con un porcentaje de 70% de silimarina, en forma de cápsulas de 100 a 300 mg. En función de su uso terapéutico estas son las dosis recomendadas: Para las alergias respiratorias se indican dosis de extracto con concentraciones de 140 mg de silimarina, en tres dosis diarias.

El extracto líquido, unas 60 gotas en tres tomas diarias, disueltas en agua o en zumo de frutas.
La tintura, dosis de 50 a 80 gotas diarias, en tres dosis, entre las comidas, no con ellas.

Aceite de cardo mariano, en frascos, para activar la circulación sanguínea y como hemostático.
Los frutos de cardo mariano en infusión para problemas digestivos y venosos, una cucharada de postre por taza de agua, tres vasos al día.
La decocción de los frutos, asociado a vid roja, meliloto y otras hierbas venotónicas, para friegas y baños de asiento en problemas venosos.
La decocción, concentrada de frutos de cardo, para aplicar por vía externa, en compresas o instilaciones en caso de hemorragias nasales y sangrados leves.

Fórmulas herbarias con cardo mariano:
Fórmula hepatoprotectora

Cardo mariano (frutos), alcaravea (frutos), centaura menor (sumidades), boldo (hojas) y menta (sumidades). Una cucharada sopera rasa de la mezcla a partes iguales por cada taza de agua.

Ingredientes:

Se mantiene en agua durante toda la noche y se cuela al día siguiente.

Preparación:

Tres cucharadas soperas de la mezcla por ½ litro agua. Hierves 3 minutos y dejas que repose unos 8 minutos más. Cuelas a fondo.

Dosis:

Se deben tomar dos vasos o tres al día, en ayunas. Se puede guardar una noche en la nevera, ya no más.

Fórmula para el hígado graso y como descongestionante hepático
Ingredientes:

Extractos líquidos de cardo mariano, alcachofera, fumaria y genciana amarilla. 30 ml de cada.

Preparación:

Mezclar los extractos, remover bien.

Dosis:

Para adultos, unas 40 gotas diarias, en tres dosis, en ayunas.

Fórmula ginecológica

Destinada a normalizar la menstruación en mujeres jóvenes, en menstruaciones abundantes, anemias y falta de vigor.

Ingredientes:

Cardo mariano, ortiga, artemisa y bolsa de pastor, más anís estrellado. Tres cucharadas soperas de la mezcla a partes iguales por 1 litro de agua.

Preparación:

Se hierve 1-2 minutos, se deja que repose 10 más y se filtra. Se le puede añadir miel para mejorar el sabor.

Dosis:

Puedes beber a lo largo del día, en dosis pequeñas, desde los 9 días previos a la llegada del periodo.

Fórmula antihemorrágica

En baños para frenar hemorragias nasales y aliviar úlceras de la piel.

Ingredientes:

cardo mariano, cola de caballo, alfalfa, hojas de roble albar y raíz de bistorta. Cuatro cucharadas de la mezcla por litro de agua.

Preparación:

Hervir 3-4 minutos, dejar que repose 5 más y colar.

Dosis:

Una vez se ha enfriado la decocción, se empapan unas compresas o trozos de algodón, y se disponen sobre las cavidades nasales que sangran, manteniendo la cabeza ligeramente hacia atrás.

Cardo Mariano: ¿Qué es? ¿Donde encontrarla? Fórmulas, usos, dosis, metástasis, hepático, alergia, depurativo, desintoxica, hipoglucemiante, circulatorio, gotas, semillas.

Otros usos del cardo mariano

-Antiguamente era tradición valerse de los grandes capítulos florales del cardo mariano para cuajar la leche. Igualmente, el aceite vegetal bio de cardo mariano se emplea en cosmética como un protector de la piel, en caso de picaduras de insectos y para tratar las pieles grasas e irritadas.

-Investigadores españoles prueban que la silibinina del cardo mariano consigue que las metástasis en el cerebro reduzcan su tamaño o incluso que desaparezcan. Las propiedades del cardo mariano se explican por su contenido en silimarina o extracto de cardo mariano. A su vez, esta sustancia se compone al 50% aproximadamente de dos flavonoides, la silibina y la silibinina.
La silibinina hace que las metástasis en el cerebro se reduzcan hasta un 85%. Los investigadores Menéndez y Bosch se conjuraron para seguir adelante con sus trabajos sobre la silibinina y consiguieron que el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) apostara por el cardo mariano. Las metástasis desaparecieron en tres pacientes.
Un estudio probó que, la administración diaria de silimarina (160 mg) junto con otros nutracéuticos (isoflavonas de soja, ácido fólico, vitamina C, d-acetil-l-cisteína, selenio y licopeno) consiguió reducir los marcadores de cáncer de próstata. También se ha usado experimentalmente contra el cáncer de mama, la leucemia y otros tipos de tumor.

Modo de ingesta silibinina

En el primer estudio de Bosch y Menéndez se recurrió al Legasil, un producto de Meda Pharma. Cada cápsula de 210 mg contiene un 60% de silibinina y se toma en dosis diaria de 8.11 mg de silibinina por kilogramos de peso corporal al día (dividido en tres tomas).
En la práctica esta dosis se traduce a entre 3 y 5 cápsulas diarias.
También puedes tomar las semillas trituradas. Se pueden disolver en un vaso de agua o en un smoothie, dejándolas reposar 15 minutos. Se pueden tomar tres tazas al día.
Las semillas también se pueden tostar y moler para tomarlas como si fuera un café.

Toxicidad

La planta puede contener altas concentraciones de nitrato de potasio, lo cual es potencialmente peligroso para el ganado rumiante, en el estómago del cual la flora bacteriana lo transforma en nitrito que se combina con la hemoglobina, produciendo anoxia y fracaso circulatorio periférico.

Conclusión

Como su principio activo es insoluble en agua se recomienda el consumo de extractos o comprimidos a base de silimarina. Es bueno conocer el contenido para ajustar la dosis. Eso no quita el consumo como alimento del cardo en sus diversas preparaciones. Es una planta segura como alimento y medicina. Obviamente como todo debe consumirse con equilibrio y asesorarse de su médico o farmacéutico.

Fuente

www.webconsultas.com/belleza-y-bienestar/plantas-medicinales/cardo-mariano/propiedades-y-beneficios-del-cardo-mariano
www.cuerpomente.com/salud-natural/terapias-naturales/cardo-mariano-mas-eficaz-contra-metastasis_2156

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