Así es Dios Mi encuentro con Dios Explicando lo Inexplicable Relato de una Regresión

Así es Dios: Los ojos de Dios

Así es Dios. Imagina abir una puerta, sentirte observado y al preguntar: ¿Hay alquien aquí? Que te respondan: Dios. Dios: buscando  a Dios, Dios es amor, Dios te bendiga, como es Dios, quiero conocer a Dios, importancia de Dios, Dios es amor, encontrar a Dios,  quien es?, evidencia, conocer a Dios, todopoderoso, perdón, revelación.

Así es Dios

Así es Dios

Así es Dios:

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 Entre éstas 3 fotografías podría ser que fue la visión que ví cuando al hacer una regresión por el Método de Dolores Cannon con Claudia Gonzalez de Vicenzo que ahora sigue su propio método, fue la imagen que tuve al abrir una puerta y encontrarme con La Divinidad.  Una blancura inabarcable. El silencio más absoluto y detrás de las nubes como un par de ojos que se confundían con pequeños agujeros de azul celeste. Fue sentir el infinito y la paz. Y una hermosa sensación de encantamiento y asombro. Si bien no divisaba ningún ojo de manera clara, me sentía observado y perdido en la blancura como de nubes, sabía que se encontraba allí. Detrás de tanta blancura estaba Él. Y al recibir como respuesta que era Él, un escalofrío recorrió parte de mi espalda. Una sensación que me indica que hay una presencia allí. Ya me ha ocurrido antes.

Emocionarse es poco.

Sensaciones encontradas, casi al borde del llanto. Un fuerte estremecimiento. Y mucho amor se siente. Uno comprende a los que cuentan sobre viajes astrales en el infinito y el sentimiento de amor que se consigue. Se puede comprender de lo que hablan. El estar en contacto o presencia con seres de mucho amor, nos afecta de una manera muy emotiva que no es común. Y es una experiencia inolvidable. Nada de eso pasa desapercibido.

La vastedad:

Era todo un cielo de nubles blancas que lo abarcaba todo, fue como entrar a una habitación que no tenía fin, que parecía curvarse hacia la derecha de la puerta que había abierto en ese sentido, al ponerme a ver notaba que entre toda esa inmensidad que presentaba esa especie de nube, como escondidos se podían sentir algo como dos ojos, que lo escudriñaban todo y me estaban mirando. Solamente mirando sin ninguna expresión, me quedé un tiempo que me pareció eterno mirándolo. Buscaba encontrar alguna forma.

Así es Dios

Así es Dios: Los ojos

Pregunté si tenía algún mensaje para darme, no había mensajes, así que lo saludé, le dí las gracias y cerré la puerta siguiendo mi camino de búsquedas.

Nunca voy a olvidar esa experiencia ni esa “habitación” de donde todo era blanco y se confundía la pared con la ventana y el cielo nublado de un blanco perfecto, algunos tonos azulados y entre el centro, esos ojos. Jamás imaginé una imagen como esa de mi Dios, que no es el del antiguo testamento. Sí, creo en el Dios que mostró Jesús El Cristo para la humanidad. Un Dios de amor, que no importa como lo llamemos, es la fuente del amor incondicional. Es la energía que le da cohesión al universo o multiverso. Para que pueda vivir en equilibrio y armonía. Sé que no será un anciano de barbas blancas.

Aclarando

Esto era parte de una relajación donde yo no tenía pensado encontrarme con él. Entonces en medio de esa relajación profunda fui guiado por Claudia a un edificio de departamentos con muchos departamentos, era muy alto. Al azar elegí uno y entré. Se diferenciaba por ser su interior todo blanco, de una blancura tal que costaba diferenciar lo que había allí dentro. Ni bien abrí la puerta el ambiente presente con un ventanal que costaba diferenciar, porque todo era blanca muy reluciente, de una blancura inmaculada. Y un ventanal por el cual se divisaban nubes blancas, con leves reflejos azules y detrás de ellos se sentía había alguien que lo observaba todo. Y al preguntar si había alguien, me responde que sí y al preguntar su nombre me dice: Dios. La emoción subsiguiente fue muy fuerte.

Volviendo atrás

Siempre recuerdo ese día, cuando era niño, donde hablando con mi nona, le preguntaba sobre Dios y los porque no lo podía conocer. Al fin de alguna manera, llegué a conocerlo. Y también a Jesús El Cristo, a la Madre María, madre del Cristo y a Pedro, el apóstol. También ví la silueta de mi maestro aquí en la Tierra que algún día conoceré, con su nombre y su profesión, pero será material para otra historia. No fuí por ese motivo a la regresión, fue por un motivo personal, pero aparecieron esos encuentros con esos seres que no pensaba contactar.

Así es Dios

Así es Dios:entre esos huecos, sus ojos

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