Radiestesia y Geobiología: Contaminación Energética Sutil

Radiestesia y Geobiología: Contaminación Energética Sutil

Radiestesia y Geobiología: Contaminación Energética Sutil. La Radiestesia es la capacidad de “sentir las radiaciones energéticas”y la Geobiología, nos permite distinguir las energías benéficas de la tierra, para que las aprovechemos y las nocivas, para que nos apartemos de su influencia.

Radiestesia y Geobiología: Contaminación Energética Sutil

Radiestesia y Geobiología: Contaminación Energética Sutil

Radiestesia y Geobiología: Contaminación Energética Sutil.

Siempre siguiendo nuestro método de acercamiento “concéntrico”
(y no lógico y lineal), con este título queremos seguir haciendo notar la importancia de una integración de diversas visiones de la realidad, con el fin de mejorar la calidad y calidez de nuestras vidas.
Debemos tener siempre en cuenta que los ambientes que habitamos
no nos son neutrales energéticamente. O bien nos favorecen aumentando nuestra vitalidad o nos perjudican, preparándonos para la
enfermedad.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) define el “síndrome
del edificio enfermo” por un conjunto de síntomas característicos: fatiga, dolores de cabeza, reacciones cutáneas, sequedad de garganta y escozor en los ojos.

Muchas de las nocividades ambientales tienen origen físico o químico, pero otras corresponden al plano de las energías sutiles. Por ejemplo, hay situaciones de orientación y de situación relativa de puertas y ventanas entre sí y con relación a los usuarios, que provocan desequilibrios energéticos ambientales (aceleración o estancamiento) que inexorablemente afectan a las personas (Radiestesia y Geobiología).

Estos temas se conocen desde la antigüedad y están comprendidos en el Feng Shui, que hoy es interpretado en función de nuestras actuales pautas culturales y avances científicos.

Las formas tampoco son inertes energéticamente. Algunas concavidades
no compensadas armónicamente, suelen provocar desequilibrios
que se denominan ondas de forma. Dichas ondas de forma son emisiones de energía nociva para las personas.
Los cuerpos con aristas agudas (convexidades afiladas) emiten por ellas, por el efecto de punta, muchos electrones.

Como consecuencia de esa emisión electrónica, esos cuerpos quedan cargados positivamente, lo que los convierte en ladrones de iones negativos del aire y, en consecuencia, en insalubres.

Los lugares habitables carentes de armonía espacial, faltos de claridad en su estructura formal y con escala o proporción inadecuada, es decir, sin calidad arquitectónica, condicionan negativamente la vida de sus usuarios.
Los materiales compuestos (sandwich) asimétricos, que combinan elementos conductores con aisladores de electricidad, inorgánicos y orgánicos, poseen una permeabilidad direccional a la energía vital u orgánica.

Según el orden y composición de sus partes, los elementos pueden resultar energéticamente neutrales, vitalizantes o desvitalizantes.

Las imágenes energéticamente negativas de algunas obras visuales, tales como fotografías, pinturas o esculturas, que expresan tensión, odio, dolor o sufrimiento, bajan de manera progresiva las defensas orgánicas de los observadores. Cuanto menor es la calidad artística
de dichas obras, más fuerte es su nocividad.
En sentido opuesto, las imágenes energéticamente positivas, como las que corresponden a flores, bebés, caras sonrientes, cachorritos de cualquier especie y toda expresión artística de amor y felicidad, refuerzan las defensas corporales (Radiestesia y Geobiología).

Muchos objetos creados con muy malas intenciones o ejecutados por seres cargados de odio o rencor, se convierten en objetos malignos que afectan fuertemente a las personas.

Esto se produce aun en los casos en que alguien de buena fe adquiere alguno de esos objetos y con amor lo regala. Es como si el mal pudiera canalizarse a través de los buenos, si están distraídos espiritualmente, como suele suceder.
Son abundantes los casos en que en una casa las cosas no funcionan con el equilibrio necesario y alguna persona especialmente sensible descubre uno de estos objetos maléficos y, al eliminarlo, todo empieza a mejorar.

Por este motivo, las casas y también las cosas se “limpian” de remanentes energéticos negativos, por medio de las bendiciones.

Es función de los bioarquitectos, los geobiólogos y los domoterapeutas detectar, eliminar, compensar o neutralizar los componentes negativos del hábitat.
Un objeto que con suma frecuencia está cargado de negatividad es el dinero, sobre todo si ha derivado de hechos violentos y contrarios a la moral, como en los casos de secuestros extorsivos, robo violento, narcotráfico, estafa, hurto, cohecho, usura, falta de consideración a los más necesitados, etcétera.

Todo lo que se adquiere con ese dinero, sin anular previamente su negatividad, produce malos resultados.
Volviendo a nuestro tema, la Geobiología nos señala las influencias negativas del medio ambiente y de la actividad humana. La Radiestesia nos proporciona los medios para localizarlas.

La radiestesia es la capacidad de “sentir, percibir las radiaciones” que emite toda la creación. Del latín radius, en su acepción de “radiación”, y del griego aisthesis, sensibilidad (Radiestesia y Geobiología).

El término radiestesia fue introducido en 1930 por el sacerdote francés abate Alexis Bouly, para sustituir el término de etimología griega rabdomancia (rhabdos = varilla y manteia = adivinación o profecía), ya que Radiestesia tiene más afinidad con el nombre de una ciencia práctica y racional, en tanto que Rabdomancia sugeriría más una relación con los procedimientos mágicos.

Como ciencia práctica, la Radiestesia es capaz de detectar, cualificar y medir todo el espectro de las radiaciones correspondientes al cosmos: minerales, vegetales, animales y seres humanos.

Hoy se acepta una RADIESTESIA FÍSICA (la que opera predominantemente
con los instrumentos radiestésicos: péndulo, varilla, horqueta y en la que predomina lo sensorial = la capacidad de sentir físicamente las radiaciones) y una RADIESTESIA MENTAL o PSÍQUICA (en la que predomina lo mental en el trabajo de los psíquicos). Esta última no debe confundirse con la Psicorradiestesia, rama de la Radiestesia, que realiza análisis psicológicos de los diversos aspectos de una persona.

La Telerradiestesia es la Radiestesia a distancia y opera del mismo
modo con que —sobre el terreno— opera la Radiestesia física, empleando los mismos códigos mentales e instrumentos, con la diferencia de que el objeto investigado no está presente ante el radiestesista, sino lejos de él, espacial o temporalmente.

El nombre fue acuñado por Emile Christophe quien, además, divulgó esta técnica. Es importante señalar que nuestro Manual de Radiestesia pretende poner en claro que la capacidad radiestésica es natural en nosotros; pero como dejamos de usarla, hemos olvidado cómo se hace para percibir las radiaciones… y por eso, debemos reaprenderla (Radiestesia y Geobiología).

Fuente:

-Manual para una nueva y creativa generación de radiestesistas
Interrelación entre Radiestesia, Radiónica, Reiki, Geobiología y Feng Shui. P. Ricardo Luis Gerula

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