Philippe De Lyon El Ejemplo del Camino a Seguir de Jesús el Cristo

Philippe De Lyon El Ejemplo

Philippe De Lyon El Ejemplo, quien llegó a ser conocido como el Padre de los pobres, fue un terapeuta extraordinario de los cuerpos y de las almas, benefactor de los más humildes, y a su vezconsejero de jefes de estado, de reyes y de zares, pero trataba a unos y a otros con la misma bondad y afecto.

Philippe De Lyon El Ejemplo

Philippe De Lyon El Ejemplo

Philippe De Lyon El Ejemplo

Ya de pequeño comenzó a generar sorpresa y confusión por sus dones maravillosos. Comenzó a cierta edad estudios de medicina, pero al sanar gente en sus prácticas hospitalarias, fue expulsado de la facultad de medicina. Pero siguió de todos modos su devoción por todos los necesitados (Philippe De Lyon El Ejemplo).

Un ser que parecía saberlo todo. Que podía leer la historia de personas enfermas, por su pasado en otras vidas o por sus acciones negativas. Podía saber muy claramente el origen de los problemas de la gente. también sabía cuando debía actuar y cuando no. Ya que muchos padecían en sus vidas para sanar karma por acciones pasadas o en vidas anteriores. Fue médico y farmacéutico.

Sorprendía su sabiduría y su claridad, su capacidad de saber cuando actuar y de que modo. Un ser que parecía ser un nuevo Jesús. Muchos sabios lo siguieron como seguidores y discípulos.
Durante más de cuarenta años tuvieron lugar miles de curaciones extraordinarias, con frecuencia de hombres, mujeres, niños y de animales, e incluso árboles, plantas y campos de cultivo, desahuciados por los hombres y por la ciencia, sin utilizar otra medicina que la oración, la fe y la confianza en el Padre, que nos han sido relatadas por sus contemporáneos.

Grandes sabios lo seguían como discípulos. su modo de vida era simple, pero a la vez muy extraño. Afirman que dormía un máximo de cinco horas repartidas durante varias semanas, que apenas se alimentaba y que sin embargo poseía una energía inagotable, que pasaba las noches en sus laboratorios, preparando medicamentos, inventando artilugios, investigando, orando o visitando enfermos, y seguramente trabajando a distancia en los planos
invisibles (Philippe De Lyon El Ejemplo).

Poseía también un dominio absoluto sobre los elementos de la naturaleza: añadía o aumentaba los dones terapéuticos a las plantas medicinales, hacía desatarse la tormenta, caer una tromba de agua o detener la lluvia a su alrededor y precipitar un rayo en medio del jardín de casa para demostrar un principio espiritual, y le gustaba encender su pipa al aire libre en medio de una tempestad, ante la mirada asombrada de cuantos le rodeaban.

Hombre de una remarcable energía, se dedicará de lleno a sus enfermos, poniendo en práctica los preceptos cristianos. Toda su vida estará junto a los pobres del barrio de Savoie en París, como el “buen doctor” que distribuye sus cuidados sin cobrar a los necesitados.

Philippe De Lyon enseñaba que hay tres especies de enfermedades: las físicas, las astrales y las espirituales. Las físicas son del dominio de la medicina alopática; las astrales debían ser tratadas por la homeopatía, el magnetismo y los procesos de los antiguos ocultistas. Las enfermedades espirituales sólo podían ser tratadas por la oración y por la teurgia.

Algunos de sus pacientes y discípulos atestiguan la presencia del Maestro en dos lugares distantes a la vez, e incluso su facultad de hacerse invisible, aparecer en los sueños o intervenir en espíritu en innumerables casos desesperados, incluso años después de su muerte.

Philippe conocía las causas ocultas de los efectos visibles sobre la vida de los seres humanos. Su alma en comunión constante podía sondear los siglos pasados y encontrar el origen de cualquier consecuencia kármica. Aceptaba la palabra del evangelio y la oración como base de su trabajo. Seguía como guía la vida de Cristo, siguiendo su vida.
Su vida era devocional al trabajo del necesitado y dando amor a cambio del ego.
Vivía en el amor incondicional de todo aquél que lo rodeaba y sin juzgar se dedicaba a su obra a todo aquel que lo rodeaba (Philippe De Lyon El Ejemplo).

Sabía cuando debía actuar y cuando no, según el karma de quien estaba ante él.
Una vez dijo:

No se si creéis o no en la reencarnación. Sois libres de hacerlo. Lo que yo sé es que me acuerdo de haber existido, de haberme ido y de haber vuelto, y que sé cuando volveré a irme. ¿Pero hay algo que muestre más la justicia de Dios que ese tiempo que nos da para reparar nuestros errores? No había intermediario entre el ser y el Padre.

Una madre, entre lágrimas y sollozos, venía a pedir insistentemente la curación de su hijo pequeño, muy enfermo, pero el Maestro, a pesar de las súplicas de los familiares, amigos y discípulos, siempre se negaba a intervenir. Un día, finalmente, aceptó y le dijo a la sufriente madre:”Sea como tú quieres”, y el hijo se curó completamente. Años más tarde, la misma mujer vino a ver al Maestro para comunicarle que ese mismo hijo, ya mayor, acababa de matar a su padre (Philippe De Lyon El Ejemplo).

Como es de esperar fue perseguido, por la ciencia médica, la justicia y la policía. Y quienes lo siguieron fueron tremendamente influenciados para siempre. Tal fue la actividad de amor que desarrolló y las muestras milagrosas a la que se vieron sorprendidos ante sus actos de sanación, resucitación, clarividencia, ver el pasado y diferentes encarnaciones donde se hallaba el origen de los problemas de la gente que acudía a él. Así como la aparición en dos lugares al mismo tiempo. Así como influenciar radicalemnte a sus discipulos de manera total.

Así como pasó con Jesús , muy común era que se le preguntara si era la reencarnación de Jesús, a lo que solía responder:

Muchos de vosotros creen que soy Jesús, o casi Él mismo. No os equivoquéis. Yo soy el Perro del Pastor. El más pequeño de vosotros. Por eso Dios me concede todo cuanto le pido. En cuanto a vosotros, os creéis muy grandes. Por eso Dios no os escucha Yo no soy nada. El Cielo todo lo puede, yo no soy más que el perro del pastor. No tengo ningún mérito, pues no seguí la vía común de los hombres…» (Philippe De Lyon El Ejemplo).

Y solía rematar:

Es necesario poner el orgullo a los pies y no ser nada, y el resto nos será dado por añadidura.

Así como repetir, hacernos invisibles. Hasta llegar a casi desaparecer de la vista.
Enseñaba que había dos únicas virtudes indispensables al progreso: la BONDAD y la TOLERANCIA. Meditemos sobre estas palabras del Maestro, que fue tan calumniado que sus discípulos se unieron más estrechamente que nunca en su defensa. Fue de Él que Papus aprendió lo que expresa en las siguientes palabras:

“FIELES A NUESTRO DEBER, POR ENCIMA DE TODA CALUMNIA Y DE TODA LISONJA”

La Venerable Personalidad del Maestro PHILIPPE DE LYON, el “Maestro Espiritual” de Papus y de muchos de sus continuadores. Es bueno agregar algunos detalles para que les sea posible sentir mejor al Maestro, conociéndole más.
El Maestro PHILIPPE DE LYON era el Jefe de la Escuela Teúrgica de Lyon, y les
referí algunas curas hechas por él. Les contaré ahora lo que pasó en aquella época de la Corte de Rusia, cuando Papus puso al Maestro en relación con el Zar y con la Emperatriz.

Es mucha y muy grande la influencia y obra de este hombre y para ello es bueno conocer el camino que marcó en su momento y del que poco se conoce. Por ello en los siguientes enlaces podrán ahondar en muchas anécdotas que lo mostraran un poco más en su enormidad de ser.

En estos tiempos de debilidades y falsos profetas podemos ver claramente en él un hermoso camino a seguir como ejemplo y faro de luz para nuestro espíritu.
Que la luz del Señor te guíe como me ha guiado a mí hacia él y su enormidad de ser como ejemplo a seguir, tanto en su camino como en seguir el camino indicado por Jesús el Cristo.

Fuente

http://www.maestrophilippesedir.org/pdf/EL%20MAESTRO%20PHILIPPE%20DE%20LYON,%20UN%20SOLDADO%20DEL%20CIELO.DEF..pdf

www.hermanubis.com.br/artigos/ES/artigosemespanhol005LaVenerablePersonalidaddelMaestroPhilippe%20de%20Lyon.htm

www.les-compagnons-de-la-rose.org/index.php/es/historia/los-encuentros-historicos/57-maestro-philippe-de-lyon (Philippe De Lyon El Ejemplo).

Comparte este artículo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *