Amatistas

Amatistas

Amatistas es una variedad macrocristalina del cuarzo. Su color violeta característico puede ser más o menos intenso, según la cantidad de hierro (Fe+3) que contenga. Puede presentarse coloreada por zonas con cuarzo transparente o amarillo. Las puntas suelen ser más oscuras o degradarse hasta el cuarzo incoloro.

Amatistas

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Amatistas:

Amatistas y sus usos:

AMATISTA SUPERSIETE:

Esta espectacular amatista se llama Súper 7 porque reúne siete cualidades en sí misma. Seguramente será un mineral muy antiguo pero se ha descubierto recientemente por la experta en cristaloterapia Melody. La podremos encontrar en su forma laminada ya que esta es la mejor manera de apreciar sus siete cualidades, relacionadas con su formación: cuarzo amatista, cuarzo ahumado, cuarzo transparente, cacoxenita, rutilo, lepidocrita y goetita.
Es un mineral personal de meditación aunque se puede utilizar para sanación con cristales situándola sobre el chacra del corazón por su poderos energía unificadora: equilibra la energía de todos los chacras. Colocada sobre la zona de la glándula timo aumenta la resistencia del sistema inmunológico. Otra de sus propiedades es la de ir abriendo la memoria celular aportando valentía en el caso de que la persona sienta miedo ante sus capacidades sanadoras y/o

canalizadoras. También es utilizada por terapeutas holísticos para reparar el entramado áurico de sus pacientes.
Vibracionalmente, la energía de la amatista supersiete equilibra los posibles desajustes que pudiera haber en cada uno de nuestros chacras, ya sea por exceso o por defecto; los bloqueos se van equilibrando. Lo ideal sería disponer de 7 amatistas supersiete para colocar una en el centro de cada chacras y autorealizarnos un tratamiento a diario durante varios días seguidos y luego ir espaciandolos hasta finalizar como mantenimiento un tratamiento al mes, en estado de relajación, mientras escuchamos música de meditación durante 15/20 minutos. De esta manera los centro vitales se revitalizan, los pensamientos, ideas y creatividad, se refuerzan y equilibran, y las posibles heridas del corazón se van comprendiendo y despidiendo, neutralizando. Se da un incremento en la confianza personal, la autoestima y la creatividad. Una maravilla la ayuda que nos ofrece la Madre Naturaleza con esta especial amatista tan poderosa.

AMATISTAS: USO PERSONAL.

Tallada, natural, en drusa, geoda, canto rodado, joya…. ¿cómo sería mejor a nivel personal? Tal y como definía en mi artículo anterior, para integrar la vibración de un mineral elegido, en este caso, la amatista, lo ideal es relacionarnos con él de una manera triple: una amatista en contacto directo con la piel, ya sea como colgante o en un bolsillo, teniendo otra amatista, que puede ser en canto rodado, que utilizaremos para “cargar” con su vibración el agua de un vaso (que dejaremos sumergida en el agua durante toda la noche y que ingeriremos en ayunas al levantarnos, o bien dentro de la botella de agua mineral de la que iremos bebiendo a lo largo del día) y otra amatista más, de un tamaño más grande, a ser posible plana (para que no nos moleste ni corramos el riesgo de hacernos daño con sus afiladas aristas), para situarla debajo de la almohada. Este autotratamiento lo mantendremos durante varias semanas seguidas e iremos tomando notas personales de los cambios que vayamos observando.
Por supuesto, este autotratamiento no sustituye un tratamiento de cristaloterapia realizado por un terapeuta holístico sino que se trata de un complemento de mantenimiento para reforzar los resultados de salud que pretendamos obtener.

AMATISTAS: la MEDICINA de la MADRE TIERRA.

El empleo de la amatista en terapias naturales, vibracionales y holísticas, por su valor cristaloterapéutico, (tratamiento con imposición de minerales sobre el cuerpo de un paciente situándolos mediante configuraciones estéticamente simétricas sobre sus centros vitales –chacras- y/o alrededor de su campo bionergético –aura-, así como en manos y pies) es de probada eficacia como medicina natural (medicina, es una palabra de origen chamánico, “hombre o mujer medicina” es aquel que utiliza, como herramientas de sanación, las que ofrece la Pachamama –la Tierra-, para volver a recuperar la salud perdida tanto del cuerpo como del sentimiento o de la psique), abarca un sinfín de aplicaciones, de entre ellas podemos citar:
Su vibración equilibra ambos hemisferios cerebrales.
Fortalece el sistema inmunológico, eleva el nivel de conciencia y ayuda a definir la misión de vida al proporcionar objetividad en las inquietudes espirituales.
Ejerce una beneficiosa influencia protectora.
Su vibración está relacionada con la energía de liberación, transmutación y perdón, lo que la capacita como cristal de compañía en procesos de sanación de heridas sentimentales, recuerdos dolorosos, traumas y miedos.
Aporta, a nivel mental, sentido de la proporción, lo cual, es de muy valiosa ayuda a la hora de tomar decisiones y determinaciones.
Fortalece la autoestima y ayuda a enfrentar los propios límites y miedos.
Es el mineral ideal cuando se está realizando Terapia Regresiva.
Puede aplicarse sobre el cuerpo de un paciente al que se le esté tratando con Reiki u otra técnica de imposición de manos.
Es el mejor mineral que podemos sostener entre las manos a la hora de meditar o relajarnos.
Ayuda a conciliar el sueño si colocamos un canto rodado plano de amatista bajo la almohada.
Combate el estrés tanto físico como mental aportando claridad por equilibrar de manera holística, mente, cuerpo y sentimientos.
Es el mineral más emblemático para recuperar la vitalidad después de una enfermedad y/o intervención quirúrgica.
Su energía es estabilizadora a nivel emocional cuando se la lleva permanentemente en contacto sobre la piel (por ejemplo como colgante a la altura del corazón).
Deshace nudos energéticos que pudiera haber sobre el entramado áurico.
Aporta paz, estabilidad y tranquilidad al carácter.
Ayuda muchísimo en casos de dependencia (ludopatía, tabaquismo, drogodependencia, etc.).
Aporta firmeza y seguridad al carácter, personalidad y temperamento.
La amatista es un mineral emblemáticamente femenino pero su frecuencia vibratoria favorece igualmente a hombres, niños, ancianos y adolescentes.
Tomada como elixir o como agua de amatista, nos ayuda a renovar la energía de nuestro organismo ya que a nivel interno, sus propiedades se integran a nivel celular.
Es muy eficaz en procesos de liberación de sentimientos de culpa.
En mujeres embarazadas aporta tranquilidad, serenidad, confianza y protección.

AMATISTA, MAGIA, LEYENDAS y CURIOSIDADES.

La atribución de objeto mágico de las amatistas, se inició en el mismo momento que un ser humano encontró una; podemos imaginar su fascinación ante un objeto de tan bello color, que permite que la luz pase a través de él, que esta frío al contacto de la mano y que sin embargo posee el color del mágico fuego violáceo. Es fácil adivinar, que desde un primer momento se le considero un objeto especial, valioso, que por su belleza solo podía traer buena suerte a quien lo tuviera. Y la mejor forma de tenerlo de manera permanente seria llevándolo puesto, y así, de manera sencilla, sería como nacieron las primeras joyas, en forma de compañía, amuleto, talismán o mineral de la fortuna. Y esta aureola mágica forjaría historias y leyendas que han llegado y se siguen ampliando, hasta nuestros días.
De entre todas sus leyendas, quizá la más repetida sea la relatada por Aristóteles, quien atribuye a Baco, el dios del vino, la creación indirectamente, de las amatistas, por estar persiguiendo a una bella joven que ante su acoso e intento de violación, pidió ayuda a la diosa Artemisa y ésta la convirtió en una vid de color violáceo, impidiendo de esta forma que fuera violada, (de donde viene la palabra violeta, no-violación).
Otra forma de esta misma leyenda es la que relata que en realidad Baco estaba ebrio y perseguía a una ninfa, de nombre Ametis (de donde viene la palabra amatista, que además significa “no embriagador”) la cual utilizo sus poderes mágicos para convertirse en un bello cristal de cuarzo totalmente transparente y Baco se quedó tan apenado que derramo la copa de vino que llevaba en la mano sobre dicho cristal, a modo de ofrenda y disculpa y que en ese mismo momento, el cuarzo cristalino se convirtió en una bellísima amatista del color del vino.
Como curiosidad, existe una ciudad en Brasil llamada Amatista del Sur, pero esto no es lo curioso, ni siquiera el hecho evidente, por el nombre, de que allí hay amatistas en abundancia; lo curioso es que la iglesia más grande de la localidad, está construida con amatistas y más curioso aun el hecho de que cada habitante llevó por lo menos una amatista para su construcción, por lo que literalmente, sus paredes esta forradas de bellísimas y centelleantes amatistas; más de cuarenta toneladas de amatistas.
Curioso también el hecho de que tanto estas amatistas brasileñas como las de Uruguay, pueden llegar a tener más de cien millones de años.

AMATISTA: QUE ES, COMO CRECE y DE DONDE VIENE.

La amatista es un cuarzo que crece en filones donde la presencia de soluciones de óxido ferroso son abundantes, concretamente una variedad macrocristalina del cuarzo, que debe su extraordinario color a su composición química, principalmente hierro (oligisto), calcio, boro, aluminio, magnesio y fósforo entre otros componentes alcalinos.
Si se somete una amatista a una temperatura superior a 300/400ºC, su color violeta se convierte en amarillo (y se vende como falso citrino)..
Con el contacto de nuestra piel, la amatista se calienta y su energía, su vibración se expande. Si hacemos chocar dos amatistas entre sí, (estando a oscuras) podremos observar que saltan fugaces chispas de luz: estas dos propiedades se denominan piezoelectricidad y piroelectricidad, propiedades ambas de los cuarzos.
Su vibración energética es constante, y como todos los cuarzos, su efecto energético es equilibrador y armonizador.
Existen yacimientos de amatistas en casi todos los continentes, pero los más relevantes están en: Brasil, Sudáfrica, EEUU, India, Argentina, Uruguay, Rusia y Madagascar. Deseo que te haya gustado y que a lo largo de los artículos que iré subiendo esta semana, te enamores todavía más de este mineral extraordinario.

AMATISTA, FUEGO SAGRADO.

Para la gran mayoría de los amantes del reino mineral, la amatista representa la máxima expresión de belleza, no solo por su forma sino por la extensa y variada calidad cromática con la que podemos encontrarla; del más pálido y bello lila, al más profundo e inspirador púrpura, la amatista pasa por toda la gama del violeta.
También, de entre todas las piedras consideradas semipreciosas, la amatista es la que más tradición, antigüedad, leyendas, usos y aplicaciones reúne.

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