Ágatas casi todo sobre ellas

Ágatas casi todo sobre ellas

Ágatas casi todo sobre ellas: Ágatas circulares, especialmente de tonalidades anaranjadas/marrones, puede disipar con su energía de vibración lenta, el dolor o sensación de malestar en alguna parte del cuerpo, se disipa casi milagrosamente si sostenemos entre nuestras manos o aplicamos en la zona dolorida.

Ágatas casi todo sobre ellas

Ágatas casi todo sobre ellas

Ágatas casi todo sobre ellas:

Casi todo, porque siempre aparecen nuevas cualidades y descubrimientos sobre ellas.

Ágatas cualidades en cristaloterapia y uso personal:

Llevando un ágata circular engarzada como colgante a la altura del plexo solar, notaremos una mejoría en la vitalidad, sobre todo en etapas de esfuerzo físico o mental donde el estrés acompaña a la sensación de agotamiento: la energía vitalizadora del ágata circular ejercerá, a modo de pila energética, una gran ayuda  (Ágatas, composición y función).
Si el cansancio lo acusamos en las piernas, sobre todo si debido a nuestro trabajo pasamos muchas horas de pie o caminando, notaremos un alivio extraordinario al situar varias piezas de ágatas de corte circular sobre las mismas durante unos minutos en posición de relax  (Ágatas casi todo sobre ellas).

Si el cansancio lo acusamos como dolor de cabeza, agotamiento mental por estar estudiando y por exceso de fijar la vista demasiadas horas delante de la pantalla del ordenador, igualmente en posición de relax y con los ojos cerrados, podemos situarnos varios cortes de ágata circular sobre la zona de la frente duran 15 o 20 minutos; el alivio lo notaremos tanto a nivel físico como energético al sentirnos renovados, despejados.
Llevada como gargantilla alrededor del cuello, haciendo coincidir su posición sobre la garganta, aportará facilidad de palabra (Ágatas casi todo sobre ellas).

Otra valiosísima aplicación de cristaloterapia, es la fuerza renovadora e inspiradora en cuanto a creatividad que nos puede aportar este mineral si situamos durante unos minutos al día periódicamente –por ejemplo tres veces a la semana-, varias piezas de ágata de corte circular en tonalidades anaranjadas, sobre la zona del vientre, rodeando el ombligo, en estado de relajación, mientras leemos o escuchamos música.
En cuanto a su aplicación en terapia presencial a pacientes/clientes de Cristaloterapia, aplicaremos ágatas de corte en las zonas donde se acuse físicamente dolor o malestar a nivel físico formando parte de la imposición de cristales.
Cabe destacar que las ágatas que se venden en algunos comercios de color azulón o fucsia, han sido teñidas con ácidos artificialmente y, aunque su color resulta muy atractivo, no son las más adecuadas para su uso cristaloterapeutico  (Ágatas casi todo sobre ellas).
Al ser cuarzos, las ágatas se pueden limpiar sumergiéndolas en agua y sal o bien en agua de mar. Para que nuestras ágatas circulares se mantengan revitalizadas, solo tienes que enterrarlas de vez en cuando en tierra, arena o arcilla verde.
En el caso de que sintamos que nuestros cortes de ágata circular han perdido brillo, podemos revitalizarlas situándolas durante unos días sobre un lecho de tierra rica en humus o bien sobre arena de la playa (Ágatas casi todo sobre ellas).

Ágatas, su magia, leyendas y curiosidades:

Las ágatas, desde la prehistoria, han sido cortadas para formar parte de la indumentaria a modo de amuleto protector, seguramente ante la fascinación de su forma, muy especialmente las ágatas circulares, y, hoy en día siguen siendo uno de los montajes preferidos por joyeros y artesanos para realizar colgantes por la conocida propiedad energética de disipar posibles marañas de energía negativa, aliviar el cansancio anímico y potenciar positivamente el estado de animo de alegría y bien estar tanto físico como mental (Ágatas, composición y función).
Algunas piezas más pequeñas que presentan igualmente círculos concéntricos, son destinadas a la talla y montaje de anillos, ya que resultan muy originales (Ágatas casi todo sobre ellas).
La capacidad de conservación y energización de este tipo de ágata, hizo que desde la antigüedad, se tallaran frascos y recipientes para mantener aceites y oleos para ungir. Se dice que la copa en la que bebió Jesús en la última cena, el Santo Cáliz, estaba tallado en ágata. (Curiosamente, he podido comprobar que la copa griálica conservada en la catedral de Valencia – y que para muchos entendidos en el tema, se trata del Santo Grial-, es una vasija del tamaño de una taza tallada en ágata circular de colores anaranjados y cuya datación es de hace más de dos mil años, cuya peana y asitas fueron colocadas posteriormente en un trabajo de orfebrería, se encuentra tras un grueso cristal dentro del interior de la misma catedral, y ha sido utilizada para oficiar misa por cada uno de los Papas del Vaticano que ha ido a España en diferentes épocas).
Los cortes de ágata circular han sido utilizados desde siempre como protección de energías de celos y envidias, llevándolas como colgante sobre el cuerpo, principalmente a la altura del corazón o del plexo solar.
La ágata de tonos marrones y verdosos es especialmente eficaz para mantener y restaurar la salud de las plantas; se puede añadir al agua de regar o bien directamente sobre la tierra cerca del tallo o también pulverizando agua con unas gotas de su elixir sobre la planta. Se pueden situar varias piezas de ágata de corte por la superficie de la maceta.
Se sabe que ya los babilonios, caldeos y romanos, tallaban boches, hebillas, camafeos y otro tipo de adornos realizados con este tipo de ágatas circulares  (Ágatas casi todo sobre ellas).

Ágatas, sus diferentes y maravillosas formas:

Ágata paisaje: también llamada ágata dendrítica porque parece que fuera un paisaje o pintura pintada a mano. Se dice de este tipo de ágata que favorece el crecimiento y buen estado de las plantas de interior. Algunas de ellas, sobre todo si son trasparentes o traslucidas, parecen auténticos paisajes de navidad  (Ágatas casi todo sobre ellas).

Pseudoágata: se trata de un tipo de ágata muy original puesto que en su interior no hay formaciones circulares sino que su dibujo interno forma triángulos con apariencia piramidal. Es un tipo de ágata muy valorado por los canalizadores norteamericanos como piedra personal de meditación pues se dice que activa la visión interna.
Ágata Espinaca: este tipo de ágata se utiliza para realizar tallas de objetos ornamentales dada su originalidad. Es una calcedonia con inclusiones verdosas que le otorga un aspecto que recuerda a la hoja de la espinaca, de ahí su nombre  (Ágatas casi todo sobre ellas).

Ágata Musgosa: Se le llama Ágata Musgosa a la calcedonia incolora y traslucida que contiene en su interior hornablenda verde columnar que le otorga la apariencia de musgo y de ahí su nombre. A nivel energético este tipo de ágata aporta calma y paz interior al sostenerla entre las manos cuando meditamos  (Ágatas casi todo sobre ellas).

Ágata Dulcote: es un tipo de ágata oriunda de la zona de Somerset, en el sur de Inglaterra y que podemos adquirir en los comercios de minerales de Glastonbury. Su color es rojizo y aunque no es tan atractiva ni transparente como las ágatas circulares y translucidas, posee una fuerza energética propia de la tierra a la que pertenece: vitalidad, arraigo, fortalecedora de la voluntad y confianza personal  (Ágatas casi todo sobre ellas).

Agatas: sus diferentes formas

En ocasiones los dibujos que presentan los cortes de ágata poseen diferentes formas, igualmente bellísimas y originales. Algunas de ellas son:

Ágata listada: las líneas que forman su dibujo van en concordancia con el borde que delimita su exterior. Son las más comunes de encontrar junto con las de dibujos circulares  (Ágatas casi todo sobre ellas).

Ágata amurallada: el dibujo interior en lugar de formar círculos redondeados, forma líneas semejantes a picos como si se tratara de una fortificación. Este tipo de ágata de corte es especial para engarzarla en forma de colgante ya que emite una cualidad energética de protección a modo de escudo sobre la zona del cuerpo donde se sitúe (chacra del corazón o del plexo solar).

Ágata circular: los dibujos de su interior forman círculos concéntricos. Son las más solicitadas para aplicarlas en terapia presencial por su energía armonizadora y capacidad concentradora de vibraciones positivas sobre la zona del cuerpo donde se la sitúe. Este tipo de ágata de corte, es la más valorada para ser tallada de manera circular y realizar los más apreciados colgantes por su belleza y originalidad de forma (Ágatas casi todo sobre ellas).

Ágata orbicular: se caracteriza porque el dibujo que forman las líneas concéntricas circulares de su interior, adoptan la forma de un ojo. Este tipo de ágata siempre ha sido muy valorada por médiums y personas que practican el arte de la adivinación ya que se le atribuye, por afinidad, la capacidad de ver más allá de lo real y físico

Ágata drusa: es un tipo de ágata en cuyo centro sigue habiendo un hueco a modo de drusa que contiene pequeñas o medianas formaciones de cristales. Muy apreciada también para realizar colgantes, anillos, así como piezas de gran tamaño para coleccionistas y efectos ornamentales en decoración de espacios interiores dada su espectacular belleza (Ágatas casi todo sobre ellas).

Ágata amorfa: muy difícil de encontrar y que suele forma parte de colecciones particulares por tratarse de piezas únicas. La que muestra la fotografía procede de Catamarca, Argentina y se trata de una formación de jade-ágata con forma arracimada interior. Suelen ser piezas poco comunes, muy valoradas por coleccionistas de minerales originales  (Ágatas casi todo sobre ellas).

Ágata: que es, como crece y de donde viene

La ágata circular es una calcedonia perteneciente a la familia de los cuarzos. El nombre de ágata se le dio antiguamente por encontrarse en abundancia en los márgenes de un rio del sur de Italia, el Achates.
Lo que llamamos ágata circular, no es en realidad un mineral concreto sino una variedad microcristalina del cuarzo llamado calcedonia (como por ejemplo el ónix, que es una calcedonia o ágata negra que presenta bandas blancas en ocasiones), o según sus inclusiones, tenemos las llamadas ágatas paisaje o ágatas dendríticas, ágatas musgosas, ágata de fuego, ágata de Allepo o ágata ojo –muy valorada desde tiempos antiguos en Egipto donde era tallada en forma de pupila ocular para adornar estatuas, o el ágata sardónice, jaspeada, etc.

Las ágatas son minerales de origen volcánico; en su crecimiento, en su formación original, creció dentro de una burbuja mineral donde se aunaron de una manera significativa y única, la temperatura, la presión y el espacio permitiendo que sus átomos y moléculas silíceas fueran creciendo durante milenios para terminar fundiéndose dando lugar a los círculos que presenta su superficie y que cuando llega a nuestras manos, en forma de corte de la pieza original, sigue conservando toda la fuerza a modo de principio hermético “el todo está en la parte y la parte en el todo”; ese es su secreto energético  (Ágatas casi todo sobre ellas).

En ocasiones, tal y como podemos observar en alguna ágatas, estos diminutos cristales de cuarzo quedan a la vista debido a que la pieza de ágata ha sido cortada sin que haya llegado a esta fusión natural en su proceso, y ante tal originalidad, estas piezas suelen ser destinadas a joyería donde de manera artesanal se engarzan en su contorno para poder ser utilizadas como originales colgantes, medallones y collares. La belleza de forma y color del ágata circular, no puede apreciarse hasta que no se corta, ya que su apariencia exterior es de una piedra oscura, grisácea o marrón. En otras ocasiones, la burbuja donde ha estado creciendo el ágata, no contenía suficiente sílice y las puntas de cuarzo, al abrirla en su mitad, presentan la formación que conocemos como geoda (una estructura ahuecada, como si fuera un cueva, con pequeños cuarzos transparentes o amatistas en todo su interior).
El ágata circular es un mineral duro por ser un cuarzo, sin embargo muy frágil por su talla que la convierte en un mineral delicado  (Ágatas, composición y función).
Hoy en día las ágatas que podemos adquirir nos llegan de Brasil principalmente, de Uruguay, Argentina y también de algunas zonas de India, China, Islandia, Italia, Rumania y Madagascar  (Ágatas casi todo sobre ellas).

Ágatas circulares, núcleos cristalinos de fuerza y maravilla.

Este mineral presenta una belleza particular y única en su forma de círculos concéntricos. Estos círculos pueden ser de muy variadas maneras como se puede apreciar en las fotografías, siendo los más espectaculares los que presentan una coloración bandeada circular –de ahí que las denominemos ágatas circulares- en diferentes tonalidades guardando la uniformidad de una misma banda cromática generalmente.
Estos círculos son auténticos concentradores energéticos de energía de equilibrio y armonía tal y como veremos en el apartado de sus cualidades crsitaloterapéuticas (Ágatas casi todo sobre ellas).

Comparte este artículo

Un comentario en “Ágatas casi todo sobre ellas”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *